
Para ello nos juntamos en el salón de actos donde olía a pino, gracias a un quemador con esencia.
Empezamos hablando de las cosas que pasan en Otoño: empeora el tiempo, las hojas se caen, los frutos del otoño... También amenizamos el momento cantando las canciones del Otoño.
Después tocamos y olimos materiales del bosque como cortezas de los árboles, piñas, piñones, hojas de los pinos...
Hicimos lo mismo pero con algunos frutos olorosos del otoño como mandarinas y membrillos.

Empezamos hablando de las cosas que pasan en Otoño: empeora el tiempo, las hojas se caen, los frutos del otoño... También amenizamos el momento cantando las canciones del Otoño.
Después tocamos y olimos materiales del bosque como cortezas de los árboles, piñas, piñones, hojas de los pinos...
Hicimos lo mismo pero con algunos frutos olorosos del otoño como mandarinas y membrillos.

Luego nos dividimos en tres grupos divididos por mesas:
En una mesa teníamos cajas con hojas secas. Aquí cada uno aplastaba las hojas y luego las metía en una bolsa para guardar su olor.
En otra mesa estaban los materiales del bosque y del otoño: piñas, corteza de árbol, hojas de pino...
En una bolsa metimos una pequeña representación y la cerramos para conservar su olor.
Y en la última mesa nos dedicamos a pelar mandarinas y meter las cáscaras en otra bolsa.
Que olor más rico dejamos en el salón de actos.
Luego, como no, probamos las mandarinas que como podéis ver en las fotos, estaban buenísimas.
Fue una mañana genial, y como el salón de actos quedó como si hubiera pasado el mismo "Otoño", hubo que colaborar para recogerlo todo.
Como veis, fue una mañana especial y las bolsitas que hicimos las llevamos a casa ,donde las volvimos a abrir para enseñar a nuestra familia lo bien que huele el Otoño.
En una mesa teníamos cajas con hojas secas. Aquí cada uno aplastaba las hojas y luego las metía en una bolsa para guardar su olor.
En otra mesa estaban los materiales del bosque y del otoño: piñas, corteza de árbol, hojas de pino...
En una bolsa metimos una pequeña representación y la cerramos para conservar su olor.
Y en la última mesa nos dedicamos a pelar mandarinas y meter las cáscaras en otra bolsa.
Que olor más rico dejamos en el salón de actos.
Luego, como no, probamos las mandarinas que como podéis ver en las fotos, estaban buenísimas.
Fue una mañana genial, y como el salón de actos quedó como si hubiera pasado el mismo "Otoño", hubo que colaborar para recogerlo todo.
Como veis, fue una mañana especial y las bolsitas que hicimos las llevamos a casa ,donde las volvimos a abrir para enseñar a nuestra familia lo bien que huele el Otoño.














































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